La carrera del
Ebro me dejó bastante tocado un dedo del pie por culpa de las zapatillas de
trail. Es
exactamente lo mismo que me pasó el año pasado, pero con las Mizuno, en el mismo dedo y las zapatillas ya estaban muy rodadas de todo el verano haciendo rutas por los Pirineos. Así que mismo problema, distintas zapatillas: yo debería ser la causa.
Se me ha ocurrido que quizás la causa sea que al acabar la temporada de verano, arrincono durante unos meses las zapatillas de montaña y quedan sepultadas bajo un montón de zapatillas, e igual se deforman.
He probado a ponerles mucho papel a presión en el interior y parece que tienen otra forma.
Voy a dar una vuelta a los pinares de Venecia a probarlas, busco todas las cuestas que puedo, fuera de caminos, lo más pedregoso posible y aunque solo han sido 7
kms no he notado nada. Igual es esta la causa.
Por cierto, que divertido circuito, simplemente buscar cuestas, bajadas, sin ruta fija, tendré que repetir la experiencia más a menudo.

Y es que tengo que tener muy claro que zapatillas llevar a la
Trans Montesblancos Trail. Una elección equivocada puede ser fatal.
La duda será si llevar las de
trail, más rígidas pero mejor para los tramos con mucha piedra, o ir con unas más cómodas, pero que pueden fastidiar los pies en esas zonas. A seguir haciendo pruebas....