martes, 6 de agosto de 2013

Correr por Lanzarote: 15,12 kms Montaña Roja

Estos días de vacaciones en Lanzarote no me he privado de hacer algunas rutillas.
Como he estado en el sur de la Isla, en Playa Blanca, el objetivo más claro es ascender a la Montaña Roja, la misma del libro de JJ Benítez, encuentros en la Montaña Roja. No,  no  he visto Ovnis.
Primero a recorrer el paseo marítimo, no tenía muy claro el camino hacia la rampa de subida pero vamos, a atravesar urbanizaciones. El destino está claro.
Tras la última casa se ve claramente el camino de subida. Corta subida pero un poco dura y sin complicación se llega al borde del cráter. No hace falta decir el porqué del nombre de Montaña Roja.
Recorrer todo el cráter no tiene complicación, si acaso el fuerte aire que sopla sin parar. Hago continuas paradas para fotos, mirar el paisaje... así que decido dar otra vuelta ya solo para disfrutar corriendo. El punto más alto está a 196 metros sobre el nivel del mar.




Al acabar la segunda vuelta, bajo al cráter. El interior está todo lleno de graffitis hechos con montones de piedras.
Y luego ya a descender, con cuidado pero eso si, muy rápido, que además el viento empuja. Ahora siguiendo recto hacia el mar, el camino es más fácil hasta el paseo marítimo.

sábado, 27 de julio de 2013

Correr: 30,65 kms, cimas del Moncayo

Hoy una ruta ya prevista hace tiempo, pero la nieve acumulada en la cumbre hasta hace muy poco me lo había impedido... hasta hoy.
Se trata de ascender a la cumbre de la Cordillera Ibérica, no por la ruta tradicional desde el Santuario, sino desde el sur, enlazando las cimas de Lobera, Morca, San Juan y Moncayo o San Miguel.
Antes de empezar tomo dos buenas decisiones. Aunque estamos en plena ola de calor, decido llevar ropa de abrigo, que hay que tener mucho respeto al Moncayo, y decido probar a llevar también bastones, más que para la subida, para la bajada, y vaya si me han hecho falta, ambas cosas...
Salgo desde el parking de la fuente del Fraile, a 1.350 metros. 20º.
El camino es cómodo, entre pinares y el paisaje precioso, así que a correr sin prisas.
 Poco a poco va ascendiendo. Voy aprovechando las zonas de sombra, que luego voy a tener poca.
Se empieza a levantar algo de aire.
Me voy alejando de la cima, que se ve al fondo, el camino va rodeando todo el macizo
En el km 7 ya se gira al Oeste, rodeando el Cabezo Bellido. No sé que tiene esta zona, pero siempre que la paso me da una sensación desagradable de mareo o vértigo... y eso que el camino es amplio y nada vertical... No se. Igual ya voy siempre predispuesto.
Al tomar ya la curva a izquierda, tengo que buscar un camino ya que me lleve a la cresta. No encuentro ninguno y para no alejarme mas (en el collado del Muerto, unos kms más adelante, si hay uno.) me meto campo a través, por un pinar. No es muy complicado y al salir de los pinos ya estoy en la cresta. No hay pérdida.

Aquí ya paso de los 2.000 metros y el viento es impresionante. No es el típico cierzo, que lo tendría de frente, sino del Oeste. Voy de lado todo el rato.
Llego al Pico Lobera, 2.227 metros y me paro un rato a ponerme algo de ropa, más que por el frío, para protegerme del fortísimo viento.
Pequeña parada y a seguir a por la siguiente cima, el Pico Morca, 2283m
Tras pasar el cerro San Juan ya se ve la cima del Moncayo. Por aquí se une la ruta que sube desde el Santuario, así que hay un montón de gente. El viento no perdona, harían falta gafas de buzo, tengo los ojos doloridos de tanto llorar.
A la derecha el espectacular circo de San Miguel. Y por fin alcanzo la cima, 2.316 m. Hay varios grupos de excursionistas y todos se protegen en pequeños refugios de piedra.
Espectaculares vistas aunque el día se ha puesto bastante nublado.
No estoy mucho rato y ahora el descenso. Saco los bastones y busco alguna senda que descienda hasta el collado de Castilla. No hay una senda clara, ya que es todo pedregal. De todos modos de vez en cuando hay montones de piedras para indicar la ruta, pero vamos, no hay pérdida.
Todo un acierto el llevar bastones en esta zona. Es un descenso complicado, así que con calma y cuidado. En el km 19 alcanzo el Collado de Castilla, a 2.000 m. Ahora si que se ve una pequeña senda que baja al lado de un bosquecillo. Tomo el primer desvío a la derecha y ahora una senda que rodea el Moncayo por el Norte. De nuevo tramo pedregoso.
Tras rodearlo se llega a un bosque. Un tramo muy bonito para descender y por fin suelo de tierra muy blando. El camino acaba en el parking del Santuario. Ahora a tomar el camino de descenso. Como premio y para alargar un poco la ruta, tomo un camino a la derecha que vuelve a recorrer la parte norte, pero ahora por el hayedo de Peña Roya, precioso camino para correr.
El camino tras una ida y venida, acaba en la carretera. Como está asfaltada, me toca subir. Este tramo de 2 kms hasta el coche ya se me hace muy pesado.
Desnivel 1.423 metros.

domingo, 14 de julio de 2013

Correr: 36,34 kms. Sta Elena - Hoz de Jaca - Ibón ros Asnos - Panticosa - Pueyo de Jaca - Hoz - Sta Elena

Al final he tenido que variar un poco la ruta prevista, pero en lo básico la he mantenido. La mañana sale con sol y muy buena temperatura, pero hay anunciadas tormentas para la tarde, así que no puedo relajarme mucho.
Empiezo en la ermita de Sta Elena. Para ser exactos, antes de empezar las lazadas que suben a ella, tomo una senda que sale en la primera curva a derecha.

Pequeña senda, pero muy bonita, por bosque, muy sombreada. Y muy húmeda, está todo empapado y resbala bastante, así que con cuidado. Los torrentes van espectaculares.
Algunos tramos son un poco complicados, mas que nada por lo resbaladizo de las piedras, el barro, las hojas... tengo que ayudarme de ramas varias veces por si acaso.
El camino acaba en una pista debajo de la presa, pero allí mismo se toman unas escaleras para continuar. Esta parte aún está más empinada, así que nada, a subir tranquilamente. En el km 5,5  la senda acaba en la carretera de Hoz de Jaca. Allí mismo paro a beber agua fresca en una fuente.
Ahora cambia por completo la ruta. Tomo el camino que sube a los Ibones. Ya me puedo ir despidiendo de las sombras. Son 10 kms de subida, así que a tomarlo con calma.
Poco a poco se va ascendiendo y las vistas del valle empiezan a ser espectaculares. Al fondo la sierra de la Partacua.
Llego a los remontes de las pistas de Panticosa. Muy buenas vistas de todo el Valle. Al fondo Panticosa.


Sigo el camino y acabo en el precioso Ibón ros Asnos, el punto más alto a 2070 metros.  Paro a descansar, a comer, a cambiarme de calcetines y mojarme los pies. No da tiempo a más porque empieza a ponerse negro y a caer las primeras gotas.

Inicio el descenso. Son otros 10 kms, las rodillas sufren mucho, el camino tiene mucha piedra y es muy rápido. Al principio sorteando vacas. A mitad del descenso por fin vuelvo a encontrar vegetación que protege de la lluvia. De momento la lluvia es fina. 
Antes de llegar a Panticosa tomo una pequeña senda que lleva al Pueyo de Jaca. Esta senda es una maravilla para correr, muy verde, el suelo muy blando, parece una alfombra. ¡ como lo agradecen las rodillas!.
En el Km 26 acaba la senda en la carretera de Hoz de Jaca, unos metros después del Pueyo de Jaca. Ahora por carretera. Empieza a llover cada vez más fuerte. Esta carretera se pasa en la Quebrantahuesos, y los dos últimos kms al 10% también se hacen muy duros corriendo.

Otra paradilla en el mirador a disfrutar de las espectaculares vistas del embalse de Búbal y a beber en una fuente de allí.
De nuevo a Hoz de Jaca y a tomar la senda en la primera curva. Si esta mañana esta muy húmeda y resbaladiza, ahora con la fuerte lluvia que está cayendo, aún lo es más, así que mucho cuidado y no arriesgar nada.
Llevo ya las zapas caladas y los pies van chapoteando, pero no merece la pena parar, que sea lo que sea. No para de llover, pero de todos modos como la temperatura no ha bajado mucho, por el bosque es muy agradable correr.
Desnivel 1833 metros.

miércoles, 10 de julio de 2013

No soy ultrarunner

Estos meses que llevamos de año he aprendido varias cosas. Y de momento lo principal es cambiar de mentalidad.
Las carreras cada día me motivan menos. Las cosas negativas superan a las positivas y al fin y al cabo, esto de correr es una afición que debe de aportar más que recortar.
Como dato curioso, en enero mejoré mi marca de 10 k, sin prepararlo ni nada. ¿si me hubiera matado los meses anteriores a series (lo que más odio) también lo hubiera logrado? igual sí, pero a costa de no disfrutar nada.
Luego también sin preparar ni esperar nada hice mi segunda mejor marca en media maratón ¿otra coincidencia?
Luego vino la preparación para mi debut en la ultradistancia en la TMT.
Fueron meses muy estresantes, con lesiones, obligándome a salir días que no apetecía nada (otra vez el cierzo nos ha machacado durante muchas semanas) mirando el calendario y viendo que se acercaba la fecha sin poder entrenar lo previsto... nervios, preocupaciones... y con mucho miedo en el arco de salida.
La terminé, pero muy agotado, muchos kilómetros andando, solo contando los kilómetros que faltaban para llegar, deseando acabar de una vez...
En cambio unas semanas después, por mi cuenta hice los 50 kms que separan Cariñena de Zaragoza.
Menuda diferencia, ¡que ganas tenía de salir y empezar a correr!. Que bien lo pasé, yo tranquilamente a mi ritmo, e incluso me daba pena que se acabara.
Y como no: acabé con mucho mejor tiempo, sin agotamiento ni molestias.
Al día siguiente ya estaba corriendo como si nada.
Este verano de momento no voy a correr en ninguna carrera, si acaso alguna de montaña, que si que me motivan. En septiembre tengo dudas si correr la maratón de Zaragoza. (¿y si la cambio por la Long Trail Guara Somontano de 50 kms ?) He corrido todas las ediciones, pero una maratón de asfalto no me apetece nada. Aún no me he inscrito y no sé que haré. Voy a probar a no hacer ningún entrenamiento específico, y si la corro tomármela como una tirada larga con más gente.
Tampoco creo que vuelva a correr una ultramaratón, de momento me pongo un límite de 50kms, más allá está muy lejos de mis posibilidades.  Cada uno vale para lo que vale. Da mucha envidia ver vídeos, crónicas, historias... de otros corredores, de grandes pruebas, de monstruos como el Kilian, el Scott el Timoti, el Anton... una maravilla, pero una cosa es verlo por la pantalla y otra intentar imitar a esos superhombres. Mi distancia ideal son los 30-40 kms, allí si que disfruto y eso voy a buscar estos meses.
De momento este sábado 35 kms por el Valle de Tena. A disfrutar!!

sábado, 22 de junio de 2013

Correr: 49,36 kms Cariñena-Zaragoza. Carigoza

Tras varios aplazamientos, hoy por fin hago la ruta Cariñena-Zaragoza corriendo.
Cojo el autobús de las 7:30 y aprovecho el viaje en ir comiendo algo.
Puntual llego a Cariñena a las 8:30, bajo del autobús y empiezo a correr. Aquí está cubierto y hace fresquillo, lo voy a aprovechar, por que hoy hay previsto algo de cierzo, y mucho sol y calor.
Los primeros kms son entre viñedos, voy muy muy lento, pero tranquilo, que me queda mucho.
Alguna pequeña cuesta me lanza un poco, lo que me viene bien para meter un poco de alegría al ritmo. Llego a Longares, km 10, paro un poco a reponer barritas y sigo.
Estos primeros kms voy comiendo y bebiendo poco a poco.
Los caminos siempre van paralelos a la carretera, aunque se alejen a veces un poco, así que siempre tengo una referencia por si me despisto y me equivoco, pero la ruta es fácil, no tiene pérdida.
En el km 12 tengo que tomar el arcén de la N-330. No hay nada de tráfico, solo algún grupo de ciclistas, así que sin problemas este tramo.
Me pongo el MP3. Para mí la música es imprescindible, sobre todo en estas tiradas largas. El aparato tiene batería solo para 3 horas, así que las tengo que administrar bien, sobre todo para los momentos más duros.
En el km 16 tomo un camino lateral. Ahora ya pega el sol de lo lindo y voy buscando alguna pequeña sombra todo el rato.
Un poco más adelante cruzo la carretera y ya tomo un camino que va directo a Muel.
Por aquí empiezo a notar un fresquillo por la espalda. Me toco y resulta que voy todo mojado, me quito la camel y veo que va chorreando.
Saco la bolsa del agua y veo que está pinchada. Encima el agujero está en la parte baja, así que se pierde todo el agua. Lleno un botellín de isotónica que llevaba a medias para recuperar algo de agua.
Bueno, como sé que voy a pasar por pueblos, no es mayor problema. Además ahora la mochila no pesa nada y voy mucho más cómodo. Si me llega a ocurrir en una ruta sin fuentes ni ríos...
Paso la Cementera y llego a Muel. Hay una fuente al lado del pabellón. Me refresco y bebo todo lo que puedo. Parada en un banco a la sombra para comer fruta y un sanwich.
Continúo y tomo un pequeño camino que pasa sobre el Huerva. Tenía miedo de que fuera crecido y estuviera cortado, pero puedo pasar sin problemas.
Llego a Mozota, km 23.
Ahora ya tomo el camino recto y paralelo a las vías del tren.
Voy bien de tiempo, pero el incidente de la mochila me ha hecho perder mucho tiempo.
Buscando siempre algo de sombra, que el sol ya empieza a cansar.
En el km 32 llego a María de Huerva. Paro en un pequeño parque con una fuente, para refrescarme. Aquí me quito un rato las zapatillas y me cambio de calcetines. Operación también imprescindible en las tiradas largas. Para los pies, parece que ahora empiezo de 0, que bien.
En el km 36 llego a la rotonda de Kadritt. Paso sin problemas y ahora por un camino recto que va entre las vías y la autovía. El tramo más largo y más feo.
Sin embargo por esta zona es por donde más rápido voy. La vista a la lejanía de la ciudad ya anima mucho.
Paso bajo la autovía y bajo los viaductos del tren y la Z-40
Parece que ya he llegado pero aún queda bastante.
Me meto por la gasolinera de Valdespartera y sigo buscando la sombra, pero ya en el tramo urbano se va bien. No paro en el parque Labordeta, final previsto, y sigo hasta la puerta de casa.
Total 49,36 kms, en un tiempo de 5:22:13, contadas las paradas.
Mucho mejor de tiempo que la TMT, claro que el recorrido es muy favorable, solo 295 metros de ascenso por 593 de descenso.
Físicamente acabo bien, ya es una distancia que creo que tengo controlada, pero no sé, no le encuentro nada de sentido a este tipo de rutas. No creo que la repita. Prefiero rutas de montaña más cortas, pero con más variación, subidas, bajadas, bosques... próximamente.

sábado, 15 de junio de 2013

Bici: 132,21 kms, Zgz- Puerto de Aguarón

Últimamente me estoy enganchando de nuevo a la bici de carretera que tan olvidada tenía estos últimos años de tanto correr.
He decidido ir recuperando estos días de verano, con muchas horas de sol, y que salgan sin viento, claro, viejas rutas.
Hoy he decidido subir el alto de Aguarón (o Codos) que hace muchos años que no subo.
Ahora da gusto madrugar, el sol todavía no calienta, no hay nadie por las calles ni la carretera...
En ruta me adelanta un grupillo y me pongo a cola para reservar un poco. Sopla una ligera brisa de frente.
En Botorrita ya me descuelgo y sigo solo. Para alargar un poco la ruta, al llegar a Longares, me dirijo hacia Alfamén, en suave descenso. Luego tomo el camino asfaltado entre viñedos y frutales, a recuperar lo descendido, pero apenas se nota.

No paro en Cariñena y ya tomo la carretera de Aguarón. A partir de aquí ya empieza a picar hacia arriba. Primeras rampas no muy pronunciadas. Empieza a hacer calor. En Aguarón paro en una fuente a refrescarme.
El puerto no tiene excesiva dureza, pero tampoco da descanso. Algunas zonas de sombra que se agraceden y últimas rampas hasta la cima. (1.053 metros).
Aquí se ve la rampa del camino asfaltado que sube a las antenas. ¿como fui tan bestia de subirlo (y bajarlo) con la bici de carretera en una ocasión?
Paro un poco a comer y todo el rato van subiendo ciclistas. Se nota que se acerca ya la quebrantahuesos.
A descender con mucho cuidado. La recta desde Aguarón a Cariñena se coge mucha velocidad, pero el mal estado de la carretera no favorece el ir muy rápido.Pequeña parada en una fuente en Cariñena y ahora ya directo hacia Zaragoza.
Me gustaría comparar las medias que hacía hace años antes de empezar a correr y ahora, creo que he debido de ganar 2 o 3 kms de media. Y sobre todo resistencia creo que he ganado bastante, ya que he llegado apenas cansado. Lo que he perdido y mucho es seguridad, técnica y control en los descensos. Horrible, un crío con triciclo me adelantaría.


Otra cosa que he aprendido últimamente tanto en las tiradas largas corriendo o en bici, es ir comiendo (barritas, geles, galletas... lo que sea) desde el principio, que el estómago va bien y apetece mucho, total el efecto de lo comido, se notará pasadas unas horas.
Luego ya pasada la mitad de la prueba, si el estómago dice no, pues eso, alguna gominola o cosa así que se disuelva en la boca, pero nada de forzar.

miércoles, 12 de junio de 2013

Disfrutar corriendo.

Por fin ya ha llegado el calor de verdad. Hoy ha sido un placer correr con 32º, pero que no se anime mucho que ya más calor es agobiante.
Estos días he salido a correr. Solo a eso, a correr, por donde me apetece, parándome donde me apetece, a ritmo tranquilillo (¡he perdido un montón de velocidad, me cuesta horrores bajar de 5 min/km!).
La verdad es que acabé un poco estresado de la preparación de la TMT. El tener una fecha límite, luchar contra las lesiones, que se acerca el día y no entreno lo suficiente... sacrificando otras salidas y planes para no arriesgarme... vamos que han sido unos meses muy pesados.
Ahora por fin no tengo ningún objetivo cerca (la maratón de Zaragoza, aún esta lejos).
Me toca disfrutar corriendo, tengo un montón de planes, rutas, proyectos... este verano voy a pasármelo muy bien.
También tengo ganas de correr por los acantilados de Juslibol a Alfocea, que hace mucho que no los recorro. Por esos caminos se va a hacer una prueba nueva: los 9k trail Juslibol el 7 de julio. No sé si me apuntaré, ya veré.
De momento este sábado, había pensado hacer la varias veces aplazada Carigoza, pero voy a esperar una o dos semanas, que ahora me apetece bici que la tenía un poco olvidada.
Por cierto, parece que van a poner un tren a primera hora de la mañana que parará en Cariñena. A ver si me entero, si no, siempre está la opción del autobús de las 7:30
También tengo ganas de subir a los Pirineos a hacer rutas de montaña, a ver si la nieve se va retirando que deben de estar espectacular las montañas.
A GASTAR ZAPATILLAS SE HA DICHO!!!

domingo, 2 de junio de 2013

Crónica II Trans Montesblancos Trail 50

Lo más duro ya ha acabado: la preparación de la TMT, ahora solo quedan 50 kms.
El día sale con muy buena temperatura, 20º, pero cierzo fuerte, de 35 kms con rachas de 70 kms/h.
Tomamos la salida a una hora no habitual, a la 1 de la tarde, y empezar a trotar a ritmo tranquilo que queda mucho.
Pasamos por debajo de la autopista y ya entramos en territorio TMT. La primera subida del día es la loma del Francés, complicadillo de subir, mucha tierra suelta que patina y necesidad de ayudarse con las manos. Descendemos y ahora vienen unas largas rectas con el viento en contra, así que procuro ir siempre en algún grupo. El pelotón se ha dividido ya en varios grupos, los primeros se alejan y veo que detrás de nosotros se va haciendo hueco, así que a no perder contacto.
Llegamos al primer avituallamiento en Villamayor, km 8.
Empiezo ya a tomar geles y barritas poco a poco.
Me junto a ratos con los corredores del Ebro.
Subida por pinares, ahora el viento es a favor y llegamos al segundo avituallamiento, km 16. De momento me encuentro bien, no tengo molestias pero todavía voy muy tranquilo. Aquí saco el bote de mano y lo lleno de agua para ir bebiendo y refrescarme. La isotónica empieza a cansarme.

Un gran detalle de la organización son los carteles que ponen cada kilómetro, indicado los kms que faltan, el punto del perfil donde nos encontramos y una frase se ánimo.
Ahora todo descenso, nos cruzamos ya con los primeros que van de vuelta y llego a la salida-llegada.
Aquí veo que no tengo molestias, voy bien, así que decido continuar e intentar acabar la carrera.
Apenas paro y volver a empezar. Sigo con los corredores del Ebro, andamos un tramo y a comer y recuperar.
Volvemos a correr y cuando se empieza a empinar decido andar, recuperar y comerme un sanwich. Pero que no hay manera, no me entra nada, lo tengo en la mano casi una hora dando pequeños mordiscos, pero no puedo tragar nada.
Aquí es cuando peor lo paso de toda la carrera, quedan todavía 20 kms y no puedo ni comer ni beber. Me obligo a seguir masticando, es imprescindible.
En este tramo me adelantan los corredores de la prueba de 25 k.
Al llegar al avituallamiento del km 34 me paro. Tomo una gran decisión, cambiarme de calcetines. El estar un rato sin las zapas, me viene de maravilla que empezaba a tener problemas en el talón.
Me mojo, estiro un poco y ahora a descender. Cojo la bolsa con frutos secos y me obligo a comer. No puedo, una simple almendra me cuesta horrores tragarla. Llevo el estómago fatal.
En el km 40 me junto con los de la carrera de 12 k
Aquí empieza otra carrera: las colinas. Duras subidas y complicados descensos, algunos patinando en la tierra suelta. Voy sin reflejos así que con mucho cuidado. Luego pasamos con un estrecho sendero al lado de un barranco, voy superdespacio, que las piernas no van muy finas.
Subida hasta el castillo de Alfajarín y último avituallamiento. Me paro, a estirar y esto ya lo tengo que acabar.
Descenso y el tramo más duro de toda la carrera, los últimos 6 kms con todo el cierzo de frente.
David me ayuda durante un tramo, pero no puedo correr, dejo que se alejen y voy andando un buen tramo. Intento correr y me siento bien, pero el viento es muy fuerte, no hay manera.
En el km 48 ya empiezo a correr y entramos en la Puebla de Alfindén. Ante mi sorpresa las piernas responden muy bien y me dan ganas de correr deprisa, pero me aguanto. Es raro pero estos últimos kms son los que más cómodo y mejor he ido. El oler ya la meta ayuda mucho.
Llego a meta incluso apretando un poco: tiempo 6:10:20



Acabo muy cansado, lo peor el estómago, muy revuelto, no he podido comer ni beber en los últimos kms nada. Sin embargo de piernas he acabado muy bien, no he tenido molestias en los tendones ni en las rodillas que últimamente también me molestaban..
Dura carrera y eso que no han sido los 40º del año pasado. El cierzo ha molestado pero también ha sido a favor en muchos kilómetros.
La organización perfecta, muchos pequeños detalles que la hacen grande (los carteles, buena señalización, el arco de llegada, los avituallamientos...)